Eleva Tu Vibración y Alcanza Tu Máximo Potencial

Eleva Tu Vibración y Alcanza Tu Máximo Potencial

Cuando nuestra vibración está elevada, nuestra energía fluye a través de todas nuestras acciones. Naturalmente generamos emociones que nos empoderan y nos volvemos personas más amables y genuinamente podemos conectarnos con otras personas de forma más fácil. Comenzamos a responder de forma más efectiva a situaciones de estrés y nos volvemos menos vulnerables a emociones de frustración, impaciencia, ansiedad y enojo y también, nos volvemos más seguros de nosotros mismos y dejamos de criticar y juzgar tanto. Pero cuando nuestra vibración baja, sentimos separación de los demás y comenzamos a juzgar, a culpar, a preocuparnos y a sentir que todo esta mal con nosotros y nos volvemos muy rápidos en enojarnos y perder la paciencia. Cuando nuestra frecuencia es alta, no tenemos que intentar sentirnos bien porque pensamientos positivos fluyen en nuestra mente de forma natural. La energía de nuestro corazón se vuelve más presente y nuestra conexión autentica con los demás se hace más fuerte. Cuando nuestra flaquencia es baja, nuestra mente naturalmente se enfoca en todo lo que está mal y esto solo produce más pensamientos negativos que nos hacen sentir peor. Nuestros pensamientos y emociones tienen una gran influencia en la química que regula nuestra salud. Podemos comenzar a salir de las bajas vibraciones al darnos cuenta de que nuestros pensamientos, emociones y actitud son frecuencias que se pueden cambiar y esto se logra al vivir desde tu corazón, permitiendo que la energía de tu corazón sea lo que te guie en todas las situaciones y que sea la energía que dirija tus intenciones. Desde niños, hemos escuchado frases como “las cosas más grandes se logran con un corazón alegre” y esto es porque subconscientemente, sabemos que el poder del corazón nos puede ayudar a superar cualquier obstáculo de la vida.

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Todos los días, procesamos un numero ilimitado de frecuencias a través de nuestra mente, cerebro y corazón, en la forma de pensamientos y emociones.

Seguro en algún punto de tu vida has dicho algo como “esa persona tiene una mala vibra” o “no me puedo comunicar con esa persona, estamos en diferentes frecuencias”.

Mucha gente cree que las palabras vibración o frecuencia son simplemente palabras que expresan una metáfora, pero en realidad, nuestros pensamientos, emociones e intenciones son frecuencias energéticas que son influencias por nuestras creencias, memorias, decisiones y el estimulo de nuestro medio ambiente.

A veces operamos en vibraciones altas y otros días, cuando parece que nada sale bien, estamos operando en vibraciones bajas. Nuestras vibraciones y frecuencias varias según el día, semana o mes si es que no eres consciente de tus pensamientos, pero al tomar control de tu mente, puedes tomar control de tu frecuencia.

Cuando nuestra vibración está elevada, nuestra energía fluye a través de todas nuestras acciones. Naturalmente generamos emociones que nos empoderan y nos volvemos personas más amables y genuinamente podemos conectarnos con otras personas de forma más fácil. Comenzamos a responder de forma más efectiva a situaciones de estrés y nos volvemos menos vulnerables a emociones de frustración, impaciencia, ansiedad y enojo y también, nos volvemos más seguros de nosotros mismos y dejamos de criticar y juzgar tanto.

Pero cuando nuestra vibración baja, sentimos separación de los demás y comenzamos a juzgar, a culpar, a preocuparnos y a sentir que todo esta mal con nosotros y nos volvemos muy rápidos en enojarnos y perder la paciencia.

Hay veces, que radicalmente nuestra vibración cambia de un día para otro, como si hubiera dos personas viviendo en el mismo cuerpo. Nuestro comportamiento se vuelve diferente dependiendo a nuestra frecuencia.

Cuando nuestra frecuencia es alta, no tenemos que intentar sentirnos bien porque pensamientos positivos fluyen en nuestra mente de forma natural. La energía de nuestro corazón se vuelve más presente y nuestra conexión autentica con los demás se hace más fuerte.

Cuando nuestra flaquencia es baja, nuestra mente naturalmente se enfoca en todo lo que está mal y esto solo produce más pensamientos negativos que nos hacen sentir peor.

Las buenas noticias son que no estamos destinados a ser victimas de los cambios repentinos de vibración. Podemos aprender a conscientemente elevar nuestra vibración todos los días.

Mucha gente se queda atrapada en vibraciones bajas y permanecer en una vibración baja tiene un precio muy alto a pagar. Cuando operamos en una frecuencia baja, esta misma frecuencia se vuelve nuestra percepción de la realidad y olvidamos que nosotros somos los creadores de nuestra realidad.

Factores externos que causan estrés como presiones económicas, problemas de salud, obstáculos en el trabajo son solo unos cuantos de los factores que activan los pensamientos y las emociones que nos hacen caer en una vibración baja. Cuando nuestra vibración es baja, nos comenzamos a sentir separados de todo y de todos, incluyendo la realidad que deseamos crear.

Nuestros pensamientos y emociones tienen una gran influencia en la química que regula nuestra salud. Podemos comenzar a salir de las bajas vibraciones al darnos cuenta de que nuestros pensamientos, emociones y actitud son frecuencias que se pueden cambiar y esto se logra al vivir desde tu corazón, permitiendo que la energía de tu corazón sea lo que te guie en todas las situaciones y que sea la energía que dirija tus intenciones.

Desde niños, hemos escuchado frases como “las cosas más grandes se logran con un corazón alegre” y esto es porque subconscientemente, sabemos que el poder del corazón nos puede ayudar a superar cualquier obstáculo de la vida.

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