Haciendo Cambios Genéticos

Haciendo Cambios Genéticos

Debemos cambiar la forma en la que pensamos y no dejar que la emoción dicte o controle nuestros pensamientos si es que queremos cambiar la química de nuestras células.

Tu Riqueza Está Dentro De Ti
La Mente Universal y Los Principios de la Prosperidad
La Llave Para Abrir El Candado Que Te Libera

Antes se pensaba que nuestros genes creaban enfermedades y que estábamos a merced de nuestro ADN. Entonces, si alguien en nuestra familia se moría de paro cardiaco, asumíamos que la posibilidad de morir de un paro cardiaco era muy alta.

Pero ahora, gracias a la ciencia de la epigenetica, sabemos que no es el gen lo que causa la enfermedad sino el medio ambiente que programa al gen para crear enfermedad y no es solo medio externo como cigarros o pesticidas, también el ambiente interno de nuestro cuerpo.

Las emociones son una retroalimentación química y son el resultado de nuestras experiencias.

Si reaccionamos a una situación en nuestro ambiente externo producimos una emoción y eso hace que nuestros genes se activen, incrementado la expresión del gen o que se desactiven, disminuyendo la expresión del gen.

El gen, en sí, no cambia físicamente, es la expresión del gen lo que cambia y es esa expresión lo que más importa ya que es esto lo que afecta a nuestra salud. Así que, aun cuando hemos tenido varios familiares que han tenido una cierta enfermedad, si nuestros genes continúan expresando salud en vez de enfermedad, es imposible que nosotros tengamos esa misma condición que nuestros familiares.

El cuerpo es un instrumento que produce proteínas. Cada una de nuestras células hace una proteína, las cuales son responsables por la estructura física de nuestro cuerpo. La expresión de estas proteínas es la expresión de vida y equivalen a la salud del cuerpo.

Para que una célula cree una proteína, un gen debe ser expresado. Ese es el trabajo de los genes, facilitar la creación de proteínas. Cuando la señal del medio ambiente externo llega a la membrana de la célula, el químico es aceptado por un receptor que se encuentra fuera de la célula y trabaja hasta que llegue al interior de la célula al ADN.

Entonces, el gen hará una nueva proteína que sea equivalente a la señal que recibió. Si la información que viene del exterior de la célula no cambia, el gen sigue creando la misma proteína y el cuerpo permanece igual.

Con el tiempo, el gen se empieza a desactivar, o se apaga por completo o se desgasta, causando el cuerpo empiece a expresar una calidad diferente de proteínas.

Activamos nuestros genes, por ejemplo, hacienda nuevas cosas o aprendiendo nueva información. También activamos otro tipo de genes cuando estamos en estrés o al momento de soñar. Estos genes ofrecen una conexión entre nuestros pensamientos y nuestros cuerpos, permitiéndonos influenciar nuestra salud física a través de diferentes técnicas como la meditación y la oración.

Cuando cambiamos nuestro estado emocional, cambiamos la expresión de nuestros genes porque estamos enviando nuevas señales químicas a nuestro ADN, lo cual le da la instrucción a nuestros genes para hacer nuevas proteínas.

Esto significa que, si vivimos todos los días bajo la misma emoción, nuestro cuerpo comienza a creer que seguimos en las mismas condiciones externas. Esas emociones nos hacen tomar las mismas decisiones, demostrando los mismos hábitos, creando las mismas experiencias que nos hacen sentir las mismas emociones otra vez.

Aun cuando las circunstancias en nuestra vida cambian, la química de nuestras células no cambia necesariamente. Si llevamos años condicionado a nuestro cuerpo a un ciclo de pensar y sentir y sentir y pensar, entonces, nos hemos vuelto adictos a esas emociones. Así que no porque tenemos un nuevo trabajo o porque ganamos la lotería vamos a romper esta adicción.

Si llevamos años de nuestra vida condicionado a nuestro cuerpo a sentirse miserable, entonces nuestro cuerpo se hace adicto a esa emoción de miseria, por más increíble que empiece a ser nuestra vida, eventualmente nuestro cuerpo nos rogara volvernos a sentir miserable.

Debemos cambiar la forma en la que pensamos y no dejar que la emoción dicte o controle nuestros pensamientos si es que queremos cambiar la química de nuestras células.

No es necesario ir a la farmacia o tomar alguna droga, tenemos el poder interno que nos ayuda a regular nuestros genes. Algo tan simple como sentir emociones elevadas como amor, alegría, inspiración o gratitud puede producir cambios epigeneticos en nuestras células.

 

Entrada Anterior

COMENTARIOS

WORDPRESS: 0
DISQUS: 0