La Importancia De Tener Un Corazón Coherente

La Importancia De Tener Un Corazón Coherente

Lo que sentimos cada segundo y cada minuto de nuestro día tiene una gran influencia en nuestro corazón. Ya que las emociones son energía que emiten poderosos campos magnéticos, entre más elevada sea una emoción, mas magnético se vuelve el campo.

El Uso Correcto De La Fuerza De Voluntad
Tener La Intención Te Lleva A Tu Objetivo
Ten La Intención De Ser Feliz

Cuando elegimos cultivar y sentir emociones elevadas como gratitud, alegría y amor, la señal que producen esas emociones alcanza al cerebro y si la amplitud de la señal es lo suficientemente fuerte, entonces, químicos que son el equivalente a esas emociones son distribuidos por todo el cuerpo. A esto se le conoce como una “emoción” y las emociones positivas son las que nos hacen sentir más ligeros y libres. En otras palabras, toda la energía de nuestro ser se vuelve una energía elevada.

Si estas sintiendo una emoción elevada, la energía de esa emoción manda por lo menos 1,400 cambios bioquímicos en el cuerpo para producir crecimiento y reparación. En vez de tomar energía del campo electromagnético que rodea tu cuerpo, ahora estas añadiendo energía a ese campo, lo cual resulta en una nueva expresión química que refleja el cambio de energía en tu cuerpo.

Si los tres primeros centros de energía o chakras que tenemos son los que más energía consumen, esto produce que estemos fuera de balance y ya que el corazón hace que nuestra energía se expanda, entonces cuando sentimos emociones elevadas que vienen del corazón, esa energía causa que nuestro corazón comience a latir como un tambor, pero es un ritmo coherente que crea un campo magnético alrededor del cuerpo.

Entre más fuerte y coherente sea este ritmo, mas se expande nuestro campo de energía.

Cuando sentimos emociones de enojo, estrés, envidia, frustración y competencia, la señal que va del corazón al cerebro se vuelve incoherente y esto hace que el cerebro suelte por lo menos 1200 químicos al cuerpo que son equivalentes a esas emociones negativas. Este proceso dura aproximadamente 90 segundos.

A corto plazo, la emoción del estrés, por ejemplo, no es dañina, de hecho, nos ayuda a ser más fuertes, pero a largo plazo, se vuelven emociones de sobrevivencia que ponen a todo el cuerpo en crisis, haciendo que nos volvamos vulnerables a cualquier tipo de enfermedad.

Estas emociones hacen que le quitemos energía a este campo magnético que rodea nuestro cuerpo, lo cual hace que nos empecemos a sentir más separados de los demás y más materialistas.

Lo que sentimos cada segundo y cada minuto de nuestro día tiene una gran influencia en nuestro corazón. Ya que las emociones son energía que emiten poderosos campos magnéticos, entre más elevada sea una emoción, mas magnético se vuelve el campo. El corazón produce el campo magnético más fuerte del cuerpo, hasta cinco mil veces más fuerte que el campo producido por el cerebro.

Cuando activamos nuestro corazón al sentir emociones elevadas, no solo estamos emitiendo esa energía a cada célula de nuestro cuerpo, también estamos emitiendo esas emociones a nuestro mundo externo.

Algo muy interesante es que detrás del hueso de nuestro pecho, existe una glándula llamada el timo, la cual tiene una conexión íntima con el corazón.

El timo, tiene un papel muy importante en promover células T, las cuales nos defienden de diferentes tipos de virus. Esta glándula funciona de forma óptima hasta la pubertad y comienza a encogerse cuando nos convertimos en adultos.

Pero el timo también puede ser afectado por el estrés. Cuando estamos viviendo todo el tiempo en estado de sobrevivencia, nuestra energía se reduce y se dirige ahora de forma externa para protegernos de todas las situaciones que nos están estresando, lo cual deja al cuerpo sin energía para defenderse de amenazas internas. Eventualmente, esto hace que el sistema inmune comience a fallar.

Cuando el corazón se activa con más energía, el timo también se activa, ya que ahora esa glándula está recibiendo más energía. Así que esta glándula es una de las partes del cuerpo que más se benefician de sentir emociones elevadas y positivas.

Todo esto se resumen en que la calidad del ritmo de nuestro corazón tiene consecuencias en nuestra salud.

Si el corazón late en ritmos armoniosos, el estrés se reduce, nuestra energía se eleva y creamos un estado de ser en donde nuestro cuerpo y mente funcionan a niveles altos. Pero si el ritmo del latido es incoherente, nos quedamos sin energía para sanar nuestro cuerpo e incrementamos el estrés en nuestros órganos. Es aquí cuando los paros cardiacos se vuelven más comunes.

Cuando elegimos intencionalmente sentir emociones elevadas, especialmente la emoción de gratitud, nuestro cuerpo responde de forma positiva y toda nuestra salud y bienestar mejoran.

 

COMENTARIOS

WORDPRESS: 0
DISQUS: 2