La Respiración y El Espacio Del Corazón

La Respiración y El Espacio Del Corazón

La respiración es un requisito esencial para poder entrar al espacio del corazón. Hay diferentes tipos de meditación que te pueden ayudar a entrar a este espacio, pero puedes utilizar la siguiente meditación guiada, en donde vas a permitir que tu espíritu se mueva por diferentes partes de tu cuerpo. Entrar al espacio del corazón no es un proceso intelectual, más bien, es un proceso de recordar, ya que como espíritu, siempre hemos estado en este espacio pero gracias a una conciencia de polaridad, hemos elegido que nuestra atención abandone este espacio, pero esta meditación te puede ayudar a recordar cómo se siente esta presente en el corazón.

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La respiración es un requisito esencial para poder entrar al espacio del corazón. Hay diferentes tipos de meditación que te pueden ayudar a entrar a este espacio, pero puedes utilizar la siguiente meditación guiada, en donde vas a permitir que tu espíritu se mueva por diferentes partes de tu cuerpo.

El espíritu del ser humano está separado del cuerpo. Cuando morimos, nuestro espíritu deja este cuerpo físico y regresa al mundo de donde vino. El cuerpo humano es solo como ropa, nos la ponemos y después de un cierto tiempo, nos la quitamos para después ponernos algo diferente.

El espíritu humano usualmente está enfocado en la glándula pineal, el centro de la cabeza. Parece ser como si nuestro espíritu está detrás de nuestros ojos, pero aun así puedes comprobar que la conciencia se puede mover a cualquier parte del cuerpo al simplemente poner tu atención en esa parte del cuerpo.

Así que la primera parte de la meditación se basa en entender que te puedes mover por todo tu cuerpo.

  • Pon tu atención en tu mano derecha. Siente el interior de tu mano y mantente presente en tu mano.
  • Imagina que el espíritu (tu), está separado del cuerpo (lo cual es una verdad). Ve a tu espíritu como una pequeña esfera de luz, del tamaño de una canica.
  • Cierra tus ojos y utiliza tu imaginación para ver internamente. Obsérvate a ti mismo siendo una pequeña esfera de luz que comienza a descender de la glándula pineal (el centro de la cabeza), como si descendiera en un elevador, al chakra de la garganta.
  • Una vez que llegues a este chakra, podrás ver en tu visión interna como si estás viendo tu cuerpo desde este chakra de la garganta. Vuélvete consciente de la suavidad de la garganta e imagina que estás a nivel de tus hombros.
  • Vuelve a ascender tu conciencia a tu cabeza. Con tu ojo interno, vuelve a descender al chakra de la garganta y otra vez permanece ahí por unos momentos. Vuelve a regresar a la cabeza y siente la diferencia entre el quinto y el sexto chakra.
  • Ahora, vuelve a descender a tu garganta pero esta vez, te vas a mover hacia tu hombro derecho y vas a continuar descendiendo hasta llegar a tu mano derecha. Mantente presente y siente cada dedo de la mano.
  • Regresa a tu garganta por el mismo camino y vuelve a ascender a tu cabeza.
  • Ahora vamos a entrar al corazón.
  • Otra vez, con tu ojo interno, desciende siendo una esfera de luz de tu cabeza hasta tu corazón. Observa el corazón y siente la energía de este órgano. Acércate a este órgano y atraviesa la membrana del corazón para que estés dentro del corazón.
  • Siente y escucha los latidos del corazón. Siente la suavidad de los tejidos y date cuenta de la diferencia que hay entre estar en tu cabeza solida y el corazón suave.
  • Mantente en este espacio cinco minutos, simplemente SIENDO tu corazón.
  • Cuando estés listo, sal del corazón y asciende hacia la garganta y después otra vez hasta el sexto chakra de la garganta.
  • Vamos a comenzar el ultimo paso, el cual incluye la repetición en voz alta del sonido “Om” y el sonido “Aah”.
  • Una vez mas, visualízate dentro de tu cabeza y comienza a hacer el sonido “Om” y trata de sentir la resonancia del sonido dentro de tu cabeza.
  • Desciende a tu garganta y permanece aquí por unos momentos. Desciende a tu corazón y una vez que estés dentro del corazón, comienza a hacer el sonido “Aah” y siente la resonaancia de este sonido dentro de tu corazón. Siente realmente este espacio con todo tu ser.
  • Sal de este espacio y asciende a tu garganta. Espera un momento y ascienda a tu cabeza.

Has terminado la meditación.

Entrar al espacio del corazón no es un proceso intelectual, más bien, es un proceso de recordar, ya que como espíritu, siempre hemos estado en este espacio pero gracias a una conciencia de polaridad, hemos elegido que nuestra atención abandone este espacio, pero esta meditación te puede ayudar a recordar cómo se siente esta presente en el corazón.

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