No Hay Nada Más Grande Que Amarte A Ti Mismo

No Hay Nada Más Grande Que Amarte A Ti Mismo

No hay nada más grande que tener amor por ti mismo. Cuando realmente te amas, esa luz, esa fuerza, esa felicidad se extiende hacia todos y todo. En este estado, es difícil odiar, es difícil tratar de vengarte, es difícil querer lastimar o herir a alguien. Cuando existe amor dentro de tu ser, todo el mundo y todas las imperfecciones se convierten en algo increíble. La vida toma un mayor significado y nos volvemos más alegres.

¿Cómo Es Posible Que Nuestras Mentes Estén Conectadas?
Cuando Juzgas A Alguien, Te Juzgas A Ti Mismo
¿Cómo Se Hacen Los Milagros?

Para que podamos avanzar en nuestra vida, debemos aprender a dominar una emoción; la emoción del amor. ¿Y como aprendemos a dominar esta emoción? Primero, debemos reconocer la importancia de quienes somos como individuos.

Por mucho tiempo, nos han enseñado que nacimos por error o que no somos lo suficientemente buenos o que Dios está lejos de nosotros. Debemos entender que no estamos separados de Dios. Nosotros somos el reino de Dios, somos Dios, somos esa inteligencia que le da vida a todo y debemos entender que nuestro ser es bueno.

Cuando empiezas a amarte a ti mismo y a cuidar quien eres y a cuidar la calidad de tu existencia y a cuidar tus ilusiones y desilusiones, empiezas a avanzar a algo que se llama felicidad. Y es aquí cuando empiezas a avanzar en tu vida.

No hay nada más grande que tener amor por ti mismo. Cuando realmente te amas, esa luz, esa fuerza, esa felicidad se extiende hacia todos y todo. En este estado, es difícil odiar, es difícil tratar de vengarte, es difícil querer lastimar o herir a alguien. Cuando existe amor dentro de tu ser, todo el mundo y todas las imperfecciones se convierten en algo increíble. La vida toma un mayor significado y nos volvemos más alegres.

La forma en la que podemos acelerar nuestra evolución es a través de las emociones del amor y la alegría. Entre más tiempo nos dediquemos a ser felices y a amarnos a nosotros mismos, más nos acercamos a dimensiones más grandes. Cuando vamos a estas dimensiones, dejamos atrás y olvidamos cosas como la amargura, la guerra, el odio, la tristeza y la pena, ya que esas emociones no pertenecen a esas dimensionas. Esas emociones son de este mundo tridimensional solamente y la única forma en la que nos podemos acercar a esas dimensiones a través del amor propio.

DOMINAS EL AMOR PROPIO AL TENER PENSAMIENTOS DE AMOR Y ALEGRIA

Para triunfar en esta vida, debemos aprender la simplicidad de amar a nuestro propio ser. A apreciarlo y a estar en paz con él.

¿Y exactamente qué es lo que debemos amar de nuestro ser? Considera lo siguiente: ¿si tu cuerpo desapareciera, pero aun así tu personalidad y tu ego permanecieran, que es lo que verías? Nada. Ya que somos una condensación del pensamiento que es inmortalizado en nuestra alma, la cual le da vida al espíritu. No podríamos ver nada, pero tu pensamiento seguiría ahí.

Así que, ¿que ese lo que debemos amar de nosotros mismo? Es importante amar nuestro físico, ya que es una expresión externa de la mente interna. ¿Que es lo que hace feliz a la mente interna? Amor. ¿Podemos ver el amor? ¿Podemos probarlo? ¿Podemos ver la felicidad? Podemos ver la manifestación externa de estas emociones, pero no podemos ver las tal cual.

¿Entonces de que es lo que nos tenemos que encargar? De la esencia invisible llamada pensamiento.

Los pensamientos crean nuestra actitud.

Logramos dominar la emoción del amor y de la felicidad a través de los pensamientos solamente de amor y felicidad.

¿Y como empezamos a amar a los demás una vez que nos amamos a nosotros mismo? De la misma manera en que Dios y este universo nos aman. No nos aman posesivamente, ni nos dictan que pensar, ni como ser. Simplemente nos aman en libertad, dándonos nuestra propia libre voluntad. Cuando amamos en libertad, nos amamos a nosotros mismos.

La emoción del amor no es solo algo romántico, sino es el respeto más profundo que podemos tener por nosotros mismos y por los demás. Es la habilidad de poder honorar a alguien rico de la misma manera que a alguien pobre. Es la esencia que nos permite recibir todas las bendiciones del universo.

Es la naturaleza de nuestro ser tener amor y tratar de expresarlo y tratar de convertirnos en él, ya que al convertirnos en el, nos acercamos un poco más a la realidad de lo que Dios es.

Todo lo que hemos sufrido en esta vida, lo hemos sufrido en muchas vidas. Debemos aprender a amar nuestra libertad al liberarnos de nuestras propias cadenas y creencias. Cuando nos volvemos libres, no hay nada que nos puede volver a encadenar, ya que la libertad comienza en el alma.

Siempre y cuando tengamos la habilidad del pensamiento, a través del amor de ese pensamiento podremos tener libertad infinita.

 

COMENTARIOS

WORDPRESS: 0
DISQUS: 0